¿Qué es la atresia del oído?
La atresia del oído, también conocida como atresia auricular, consiste en la ausencia total o parcial del conducto auditivo externo, lo que impide que el sonido llegue de forma normal al oído medio e interno.
Como consecuencia, se produce una pérdida auditiva conductiva, que puede afectar a la percepción de los sonidos, la comprensión del habla y, en edades tempranas, al desarrollo del lenguaje. Por este motivo, la detección y el seguimiento precoz son fundamentales.
Tipos de atresia del oído
Desde el punto de vista médico, la atresia del oído puede presentarse con diferentes grados de afectación, que se clasifican habitualmente en cuatro niveles:
- Grado I: el pabellón auricular parece casi normal, con un ligero estrechamiento del conducto auditivo.
- Grado II: deformación moderada del pabellón y conducto auditivo muy reducido o inexistente.
- Grado III: pabellón muy deformado o reducido a un pequeño fragmento de cartílago, con ausencia total del conducto auditivo externo.
- Grado IV: ausencia completa del pabellón auricular y del conducto auditivo, conocida como anotia.
Atresia congénita y atresia adquirida
En la mayoría de los casos, la atresia del oído es congénita, es decir, está presente desde el nacimiento como consecuencia de una alteración en el desarrollo embrionario.
Con menor frecuencia, puede tratarse de una atresia adquirida, asociada a:
- traumatismos graves,
- infecciones repetidas del oído externo,
- cirugías previas que han afectado al conducto auditivo.
¿Cuáles son las causas de la atresia del oído?
Comprender las causas permite orientar mejor el seguimiento y prevenir posibles complicaciones.
Malformaciones congénitas del oído
La atresia del oído suele asociarse a otras alteraciones como la microtia, una malformación en la que el pabellón auricular está poco desarrollado o ausente. Estas anomalías se producen durante las primeras semanas del embarazo.
Factores genéticos y ambientales
Aunque muchos casos son esporádicos, pueden intervenir factores genéticos, como el síndrome de Treacher Collins, así como factores ambientales, entre ellos la exposición a determinados medicamentos durante la gestación.
Síntomas e impacto en la audición
Identificar los síntomas de forma temprana es clave para evitar complicaciones auditivas asociadas.
Pérdida auditiva conductiva
La atresia del oído provoca una pérdida auditiva de transmisión, causada por la imposibilidad de que el sonido llegue al oído interno a través del conducto auditivo externo.
Sin una intervención adecuada, esta pérdida puede afectar al aprendizaje, la comunicación y el desarrollo del lenguaje, especialmente en la infancia.
Puedes ampliar información en nuestra guía sobre pérdida auditiva.
Evaluación del grado de pérdida auditiva
El diagnóstico incluye:
- exploración clínica especializada,
- pruebas auditivas completas,
- estudios de imagen como TAC o resonancia magnética.
Estas pruebas permiten determinar con precisión el grado de pérdida auditiva y definir la estrategia de tratamiento más adecuada.