La otoesclerosis es una de las causas más frecuentes de pérdida auditiva progresiva en adultos jóvenes y de mediana edad. Aunque suele avanzar de forma lenta, puede tener un impacto significativo en la comunicación, la vida social y el bienestar emocional si no se detecta y trata a tiempo.
Aunque no siempre se habla de ella, la otoesclerosis puede tener un impacto significativo en la calidad de vida si no se detecta y se acompaña adecuadamente. Comprender qué es la otoesclerosis, cuáles son los síntomas más comunes y qué opciones existen para mejorar la audición es clave para tomar decisiones informadas y cuidar la salud auditiva de forma adecuada.
¿Qué es la otoesclerosis y cómo se produce?
La otoesclerosis es una alteración del oído medio caracterizada por un crecimiento óseo anómalo. Este proceso afecta principalmente al estribo, uno de los tres huesecillos del oído responsables de transmitir las vibraciones sonoras desde el oído medio hasta el oído interno.
Cuando el estribo pierde movilidad debido a este crecimiento óseo, el sonido no se transmite correctamente y aparece una pérdida auditiva de tipo conductivo. En algunos casos, con el paso del tiempo, la alteración también puede afectar al oído interno.
Aunque la causa exacta no se conoce por completo, se sabe que existe un importante componente genético. También se ha observado una mayor incidencia en mujeres y una posible relación con cambios hormonales, por ejemplo durante el embarazo, lo que puede influir en su evolución.